Me perdonen el modo cosa nostra de esta entrada, pero me parece significativo que mi primo Pablo Serrano, con casi 23 añitos, haya convencido a Vocento Mediatrader para que le de un blog en La Verdad de Murcia desde el que contar sus experiencias en Zúrich.
El campeón se ha estrenado con una historia al más puro estilo Hamsterdam (nada que ver con Holanda, vean la tercera temporada de The Wire y sabrán a lo que me refiero): cómo la heroína campa a sus anchas en la periferia de la ciudad suiza y cómo el gobierno decidió allá en los 80 “permitir” su consumo en algunas zonas de forma controlada.

Ni siquiera su acierto eligiendo la historia justificaría el tono amiguista de este post, pero es que la cosa no queda ahí: este insolente postadolescente se atreve a analizar los problemas que ve en Zúrch para, ojo al atrevimiento, extrapolarlos a nuestra Murcia natal estableciendo una crítica constructiva a la par que preventiva. Y en eso estoy de acuerdo, el modelo sociedad del bienestar chachi-piruli-aquí-no-hay-problemas que actualmente triunfa en nuestra Murcia natal puede acabar pasando una importante factura social. Cito directamente:
Es bastante truculento que en las ciudades con mayor calidad de vida tengan problemas que otras ciudades no tienen. Por ejemplo en Murcia, no tenemos tanto nivel de suicidio o de drogadicción pero con el estado del bienestar vendrán este tipo de problemas. La razón por la que escribo estas líneas es para que se corte antes de que suponga un problema tan serio. En Murcia estas cosas están pasando actualmente -en mayor o menor medida- y la policía no hace otra cosa que impedir que se beba en la calle…
Intuyo que lo de alzar una voz crítica contra nuestras propias raíces, siempre “desde el cariño y el respeto”, debe de ser cosa de familia… ¡Que alguien le pare ahora que estamos a tiempo!
Etiquetas: blog, la verdad, pablo serrano, zurich










He vuelto a hablar de la drogodependencia en la rivera del río. Gracias por el quote!