Esta España en la que vivimos es un país tan peculiar (sin duda somos especialistas en llevar nuestras posturas a extremos ridículos con tal de defenderlas), que en ocasiones, cuando se producen acontecimientos sociopolíticos fuera de la previsible línea marcada en la agenda de una nación, alguno de los integrantes del juego se aventura en declaraciones públicas que en el mejor de los casos podrían calificarse de desafortunadas. Aunque lo cierto es que si somos realistas y mandamos a la mierda esa parte tan cínica del sentido de la corrección política (no la que se recomienda para mantener concordia, sino la que a veces se guarda mordiéndose uno la lengua por no envenenar el debate y que a veces tanto duele conservar) deberíamos descirbirlas como dementes, absurdas, nada inteligentes, y sobre todo, escandalosamente maleducadas.
Me refiero a dos grandes estupideces typical spanish que acaban de saltar a los medios de comunicación. Primero: un militar imbécil que pone en peligro la integridad democrática amenazando con una hipotética intervención militar si el estatuto catalán vulnera la constitución (principal candidato al premio tollina correctiva del año para el señor José Mena Aguado, y eso que estamos en enero). Segundo, el Presidente de Bolivia visita España llevando un jersey de indígena y la prensa de derechas le insulta a diestro y siniestro.
España es un país superpoblado de actores frustrados.
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Sobre lo del salvapatrias, una nota al margen ¿dónde están Rajoy, Acebes y Zaplana? ¿Recriminandole? ¿jugando con lo que les han traído los reyes?
Entraron en un loop mental del que debe de ser muy difícil salir, pues desde entonces lo único que hacen es repetirse a si mismos: ha sido ETA, ha sido ETA, ha sido ETA…
lo mejor es lo que ha dicho el portavoz del PP: que la culpa es de Bono porque su Ministerio está muy enrarecido a causa de los vaivenes de este Gobierno. ja.
Un articulillo sobre el chaval que se hace pipí por hacer la comunión vestido de guardia civil, no?
Espein is wonderful.